Kanchay

Voluntariado

Los bachilleres egresados de los internados rurales (CEA’s) – son el resultado de una experiencia pedagógica nacida en el año 2001, empiezan a mostrarse como promesas regionales por su formación integral, recibida en los centros educativos de K´anchay. Sin embargo, estos estudiantes quedan a la deriva después de permanecer algunos años en los citados internados. La formación de recursos capacitados en la región favorece enormemente a la dinámica social y económica, sobre todo para la conducción de instituciones, sean éstas privadas o estatales. De ahí la importancia de su seguimiento y formación, después del bachillerato, como continuidad del proyecto.

El proyecto, busca fortalecer la formación integral de los bachilleres voluntarios, hombres y mujeres, egresados de las CEA’s, generando espacios de reflexión y capacitación, a fin de contar con jóvenes capacitados, comprometidos y con iniciativas, que puedan prestar un servicio eficiente en la formación integral de los demás educandos, que aun se encuentran en proceso de estudio.

Complementariamente, se pretende promover espacios de reflexión, capacitación y motivación de los voluntarios (varones y mujeres) a fin de fortalecer los conocimientos y consolidar estrategias de trabajo como educadores auxiliares en beneficio de los demás educandos.

El proyecto también proyecta consolidar la capacidad de liderazgo del voluntario/a para que pueda promover, motivar e incentivar en los demás educandos el fortalecimiento de la autoestima, el espíritu crítico y los principios y valores que serán cualidades indispensables en la formación de futuros hombres de bien.

 

OBJETIVO GENERAL

Fortalecer la formación integral de los bachilleres voluntarios, hombres y mujeres, egresados de las CEA’s, generando espacios de reflexión y capacitación, a fin de contar con jóvenes capacitados, comprometidos y con iniciativas, que puedan prestar un servicio eficiente en la formación integral de los demás educandos, que aun se encuentran en proceso de estudio.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

  • Promover espacios de reflexión, capacitación y motivación para voluntarios/as de las diferentes CEA´s administradas por K´anchay, a fin de fortalecer sus conocimientos y consolidar estrategias de trabajo como educadores auxiliares en beneficio de los demás educandos.

  • Consolidar la capacidad de liderazgo del voluntario/a para que pueda promover, motivar e incentivar en los demás educandos el fortalecimiento de la autoestima, el espíritu crítico y los principios y valores que serán cualidades indispensables en la formación de futuros hombres de bien.

  • Promover cursos teóricos y prácticos en temáticas medioambientales y en producción agroecológica con voluntarios/as, con la finalidad de profundizar los conocimientos y consolidar las diferentes técnicas productivas agroecológicas en cada una de las CEA´s.

 

BECAS DE APOYO PARA JÓVENES VOLUNTARIOS DE K´ANCHAY PARA ESTUDIOS DE FORMACIÓN SUPERIOR

Las diferentes experiencias, educativas y productivas, que K’anchay ha puesto en marcha a lo largo de los quince últimos años han sido muy importantes para que los jóvenes campesinos del Norte de Potosí y sus familias se vayan poco a poco apropiando de este proyecto educativo, asimilando cada vez más esta propuesta educativa, cuyo objetivo principal es el de acceder a una mayor autonomía y a una mayor participación ciudadana.

 

Es así que, en 15 años, más de 300 jóvenes salieron de los internados de K’anchay como bachilleres. A mediados de los 90, se registraba en la zona una tasa de 3 por mil. Sin lugar a duda, los internados ayudaron a vencer las distancias entre la comunidad y la escuela y reducir sensiblemente la deserción escolar. Es más, con el Programa de Voluntariado iniciado por K’anchay hace unos 11 años atrás, muchos de estos jóvenes están actualmente en pleno proceso de formación superior o habrán terminado exitosamente su proceso de profesionalización.

 

En efecto, cada año, algunos jóvenes bachilleres entre hombres y mujeres, salidos de los internados, se comprometen a cumplir un año de servicio apoyando como educadores voluntarios en los internados. Obviamente, K’anchay selecciona a estos jóvenes, en función a sus perfiles, sus cualidades, sus resultados académicos, su compromiso en el trabajo productivo, sus iniciativas como líderes en la comunidad. Durante las vacaciones finales, ellos siguen un curso de formación intensiva y luego se van hacia su destino respectivo a fin de realizar su voluntariado en uno de los internados de K’anchay por un año; algunos incluso se quedan un año más. Se trata de un compromiso social sin precedente en la región, que K’anchay luego reconoce mediante un apoyo – aunque parcial – en la financiación de sus estudios superiores.

 

En la presente gestión 2017, ya son 33 “becados” que están estudiando diferentes carreras como agronomía, ciencias de la educación y salud entre otros casos. Pero, el compromiso de ellos va más allá, ya que, una vez terminados sus estudios, cada uno intentará retornar hacia su zona de origen (que es el Norte de Potosí) y buscará un trabajo al servicio de ésta. Varios “ex alumnos”, actualmente, trabajan en los internados que administra K’anchay , ya sea como educador o como técnico.

 

La obtención de recursos económicos para financiar los estudios de estos jóvenes se hace cada vez más difícil, pues la situación económica en todas partes del mundo es complicada. Sin embargo, Bolivia sigue siendo, en esta parte del mundo, uno de los países más afectados por esta crisis, y atender a las necesidades de las familias del área rural es más que nunca una realidad. Los fondos que llegan a K´anchay por parte de las agencias financieras europeas se van reduciendo.

 

Sin embargo, la intención de K´anchay es de continuar con la formación de lo s jóvenes porque ellos son, potencialmente, los promotores del desarrollo de sus comunidades, del municipio y del país; y para cumplir este rol protagonista deben estar preparados tanto académicamente como en su capacidad de liderazgo. Por eso este esfuerzo para potenciar las capacidades locales, porque se considera que un proceso de desarrollo basado en recursos propios tiende a ser más funcional y sostenible en el tiempo. No obstante, para llegar a este propósito, necesitan conseguir algunos recursos que permitan brindar un apoyo importante para potenciar las capacidades de los jóvenes que pretenden lograr alguna profesión y trabajar por su zona. Por esta causa es que buscamos apoyo para este proyecto.

 

1. OBJETIVOS DEL PROYECTO

1.1. Objetivo General

Contribuir en la formación superior de jóvenes voluntarios de K’anchay con el propósito de contar con profesionales comprometidos con su realidad y sean capaces de protagonizar cambios significativos en mejoramiento del nivel de vida de las familias campesinas.

1.2. Objetivo Específico

O.E.1 Intervenir en la selección, preparación y capacitación de voluntarios con fin de contar con personas capaces, responsables y comprometidas que puedan apoyar como educadores auxiliares en la formación de los alumnos y alumnas de los internados.

 

O.E.2 Apoyar, orientar y hacer seguimiento en el proceso de formación superior de los jóvenes voluntarios, a fin de velar su rendimiento académico, su conducta y la calidad profesional de cado uno de ellos, quienes se beneficien con la “beca”.

 

 

ÉRASE UNA VEZ UN GRINGUITO...

Érase una vez un alegre y simpático gringuito que vivía en España, siempre había soñado con viajar a países lejanos, recorrerlos con tan solo su mochila y su sleeping, conocer a sus gentes, vivir con ellos, saber más de su cultura, de sus costumbres, aprender su lengua, etc... y si era posible, ofrecerles cualquier tipo de ayuda que este pudiera brindarles, el pensaba que de ese modo, se sentiría bien consigo mismo, porque a la vez que viajaba y disfrutaba también lograba ayudar a los demás!!

El sueño era maravilloso pero siempre tenía alguna excusa para aplazar ese viaje, la comodidad de su casa, el miedo a perder el trabajo que tanto le había costado conseguir, los amigos, la familia, la pareja, eran muchas cosas que siempre utilizaba como argumento para ir postergando su viaje... paso un año, dos años, tres años, cuatro años, cinco años... y nuestro amigo se iba consumiendo más y más, su tristeza cada vez era mas patente, tenía momentos de alegría pero muchos más de tristeza, vagaba sin rumbo, perdido, hasta que un día se miro en el espejo y casi no se reconoció... ¿donde estaba ese gringuito alegre y simpático?, ¿había desaparecido? ¿Seguía allí o se había esfumado?...solo había una manera de averiguarlo...se armo de valor, agarro su vieja mochila, cogió un poquito de platita que había ahorrado y saco un billete de avión solo de ida con rumbo a BOLIVIA!!

¿Porque a Bolivia? se preguntarán ustedes, pues porque había escuchado que exisitía una ONG llamada Kanchay que se dedicaba a ayudar a las gentes del Norte de Potosí, y en su estancia en España había mantenido contacto con un personaje apodado "el padrecito" también llamado Robert Crespin, presidente de esta institución. La química existente entre los dos cuando se conocieron, le hizo pensar, que en K′anchay podría realizar su maravilloso sueño. Cuando bajo del avión allí estaban, Robert y Max (director de K′anchay), en su flamante camioneta todoterreno. Un buen abrazo, unas cervezas y una buena conversación le hicieron pensar que había hecho bien en venir a este lugar, la aventura comenzaba…

Cuantos lugares tan hermosos visitó, Mizque, Colloma, Vila Vila, San Marcos, Carasi, Cochabamba, Oruro, Sucre...cuantas gentes de gran corazón tuvo el placer de conocer y conversar con ellas, personas humildes que consideraban un honor, que este gringuito hubiese venido desde tan lejos para estar con ellas, le ofrecían lo mejor que tenían, su comida, su mejor colchón, su mejor chicha...

Pero de todas las cosas que vivió lo que más afecto a nuestro viajero fue la forma de ser y de vivir la vida de estos changuitos. Continuamente le demostraban su cariño por cada internado que pasaba, le transmitían su alegría, su cercanía y su afecto. A pesar de las enormes dificultades que tenían que soportar día a día, estos chicos y chicas no se olvidaban de sonreír, una costumbre que quizás hubiésemos perdido en Europa, pensaba nuestro amigo. Le hicieron sentir, que la vida es mas sencilla de lo que la gente a veces quiere complicarla, de ese modo, viéndola bajo esa perspectiva, ellos logran disfrutar más, hasta los detalles mas pequeños son aprovechados y saboreados de un modo más intenso!! Que lleno de vida se sentía nuestro amigo, algo estaba empezando a cambiar dentro de él...

Transcurrieron tres meses y ya tocaba regresar a su país, pues el visado de turista se le terminaba, apenado, se miro de nuevo en el espejo y observo que el gringuito simpático, alegre y lleno de vida que una vez fue, había vuelto!!! Incluso se veía mas guapo!! ¿Porque regresar? pensó, hay tantas cosas por hacer, tantos lugares que conocer, tantas gentes con las que conversar, tanta ayuda por ofrecer a los demás. La aventura no había hecho más que comenzar. Continuara...

Moraleja:
"Lo mejor de este cuento es que el gringuito choquito existe de verdad y aun sigue en Bolivia, lleno de vida, de energía y de vitalidad, todo gracias a K′anchay!!, este gringuito soy yo,!! Animo a todos los que habéis leído este mini cuento, a que no tengáis miedo a realizar vuestros sueños, seguir vuestros instintos, perseverancia en vuestras metas y el mundo es vuestro!!"

Hasta el infinito y más allaaaaaaaa... .

J.J. Rey Suárez
Educador Voluntario de Kanchay
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